Quimeras en la industria móvil: una mirada al mundo de las maquetas

Recientemente un diseñador publicó imágenes de iPhone 8. ¿Cómo es eso, si los nuevos iPhone 6 acaban de salir del horno? Obviamente no hablamos de anuncios oficiales vociferados por Apple, sino del fruto de la destreza, creatividad y carácter predictivo de aquel experto en diseño.

Este es solamente un ejemplo de muchas maquetas (también se las conoce como prototipos o dummys, y en ocasiones toman la forma de renders) que circulan mucho antes de los anuncios oficiales y que, principalmente, nos permiten imaginar como será el futuro de la industria móvil, apoyándose en información circulante. Repasamos los casos resonantes.

En la industria móvil, el lanzamiento más reciente es noticia vieja. Regido por la vorágine y la plena actualización, el segmento más exitoso del mercado tecnológico contemporáneo parece no conformarse con las voces del presente. Su mirada siempre trasciende el producto más flamante de la tienda: se esfuerza por ver más allá de lo tangible, hurga en lo que vendrá, husmea las líneas de producción y se arriesga con informaciones débiles a costa de mostrarnos una idea del futuro, al menos un boceto.

El siguiente botón de muestra, elocuente, nos conducirá al tema que nos convoca. Cuando iPhone 6 fue mostrado en sociedad el pasado septiembre, su nombre ya había protagonizado los titulares de la prensa muchos meses atrás. Incluso sus especificaciones habían sido rumoreadas (algunas acertaron, la gran mayoría erraron el tiro) y también se había anticipado que el equipo de Apple llegaría acompañado por una versión más extensa, que ahora conocemos como iPhone 6 Plus. En esta línea, hoy nadie se sorprende al momento de hallar un repaso que habla de los venideros smartphones que llegarán al mercado con una manzanita brillando en el lomo, lógica que corre también para las marcas más populares en el sector, aunque los productos de Apple son predilección en estas arenas.

Ahora bien, en los tiempos del 6, hablar de iPhone 8 es anticiparse demasiado. No obstante, aquella denominación (eventual, por supuesto) ya ha sido parte de algunos titulares: su aparición hay que agradecérsela al mundo de las maquetas, obra de diseñadores que nos permiten imaginar cómo será el futuro de la industria móvil, anticipándose a cualquier anuncio de carácter oficial e incluso a las mismísimas filtraciones.

La mirada puesta en 2016

Mediando el mes de noviembre, a poco del debut de iPhone 6, el diseñador Steel Drake (este es un perfil oficial en LinkedIn) imaginó cómo sería el iPhone 8, numeración que correspondería a un lanzamiento que, como mínimo, tendría lugar hacia el último trimestre del año 2016. Las imágenes conceptuales pronto recorrieron los portales especializados: Phone Arena, BGR y No Where Else, entre otros. Si bien, como hemos dicho, en la industria móvil es usual toparse cara a cara con el futuro, muchos se sorprendieron por el producto escogido por el diseñador para su creación. ¿Por qué iPhone 8 y no iPhone 7, o, más cerca en el tiempo, un eventual iPhone 6s?

Según se explicó, la elección de Steel Drake no ha sido caprichosa. Teniendo en cuenta que las maquetas (renders, en este caso) se enfocan en la estética del producto, y que es hábito de Apple alterar la filosofía de diseño de sus equipos con intervalos de dos años, resulta natural hacer foco en iPhone 8 y no en un eventual 7, cuyo aspecto no variaría demasiado en relación al que actualmente circula en las tiendas.

El caso de iPhone 8 revela un asunto relevante en el universo de las maquetas móviles, dando cuenta que si bien los diseños están siempre teñidos de eventualidad, no son fruto exclusivo de la imaginación; no son pura quimera. La confección de estas “bolas de cristal” de la industria se apoyan a un entrecruzamiento de un gran caudal de información tomada del mundo real: las características de los productos que ya se comercializan, los rumores que circulan en los pasillos de la industria que divulgan posibles especificaciones, las imágenes que se filtran en diversos canales, y también la comprensión y estudio de cada marca en particular. En tanto, las maquetas son falibles (podrían distar de aquello que luego será presentado oficialmente) aunque tienen pretensiones de realidad. En este sentido, hay que decir que estos diseñadores son hombres en verdad informados o al menos asesorados por personas con buena información.

Maquetas que quieren ser más de lo que son

El repasado caso de iPhone 8 es un claro ejemplo de maquetas o renders que no pretenden engañarnos: su carácter conceptual y extra oficial es explícito. Igual es el caso de este dummy de iPad Air 2 que, cuando es visto en detalle, se alcanza a distinguir la presencia de materiales que el fabricante no utilizaría. (Prestar especial atención a la imagen número 7).

Sin embargo, en el particular mundillo de las maquetas, algunos ejemplares quieren ocupar el lugar de los productos reales que representan. Es el caso principalmente de prototipos que protagonizan leaks afirmando que se trata del producto real antes de su aparición oficial en el mercado: muchos quieren ser el mejor payaso en el circo de las filtraciones y sólo un ojo experto alcanzará a distinguir las diferencias entre aquellas maquetas vacías y los productos reales que muestran su cara anticipadamente, salteando la confidencialidad en las plantas de producción.

Con otro tipo de propuesta, las maquetas también han hecho su aparición en algunas tiendas comerciales, reemplazando a las unidades (reales) de exhibición. Estos dispositivos huecos, sólo compuestos de la carcasa exterior, sirven para que los potenciales compradores tengan una idea del aspecto del producto (y para evitar hurtos y maltratos a la salud de los dispositivos), aunque son en extremo falibles para que el usuario conozca a fondo el equipo en cuestión. En tanto, esta experiencia anula la gran ventaja de las tiendas físicas por sobre las tiendas virtuales: la posibilidad de echar mano al dispositivo, hurgar su configuración, ver en primera persona la calidad de la pantalla, la velocidad de los procesos, etc. Es cierto que la estética de un teléfono es para muchos suficiente para elegir tal o cual equipo; no obstante, en la era de los smartphones, aquello ya no resulta suficiente.

Maquetas tras las rejas

A mediados de 2013, el sitio ABC dio cuenta de un caso policial que tuvo como protagonistas principales a maquetas de equipos móviles. La Policía Nacional de España detuvo en Madrid a un grupo de personas que comercializaba dummys en las puertas de las tiendas, ofertándolas como auténticas y obteniendo ganancias por encima de los 120 mil euros. Vale decir que las mismas tenían apariencia y peso idéntico o similar a los equipos originales. Estas maquetas, precisamente, habían sido robadas de las tiendas comerciales que las colocan en reemplazo de los teléfonos reales.

Maquetas que hacen ganar un concurso

Mediando el 2014, la firma OnePlus organizó un concurso mediante el cual obsequió cien unidades del smartphone OnePlus One. En verdad no lo regaló, aunque casi. Los interesados debían cumplir con dos condiciones: pagar 1 dólar y subirse a la consigna que denominaron “Smash the Past”. ¿En qué consistió? Destrozar un smartphone y dar prueba de ello a la compañía que organizó el concurso. Eso sí, no cualquier dispositivo, sino algunos de los más modernos alta gama del mercado, como HTC One (M8), BlackBerry Z10, LG G2, Moto X, Nokia Lumia 1020, varios de los Galaxy de Samsung y los iPhone más recientes. Obviamente, no era válido hacer trizas un viejo Nokia 1100.

Algunos participantes hicieron una cuenta sencilla: compro un Galaxy S2, lo destrozo y gano un OnePlus One. Buen negocio. Otros fueron más astutos: se valieron de las maquetas, aquellas que, de tan similares al original, logran engañar incluso al ojo más avispado.

Fuente: DonWeb.com