Los teléfonos quieren ser más grandes que las phablets

La presentación de Galaxy W, un equipo de Samsung con pantalla de 7 pulgadas que además de ser un tablet admite realizar y recibir llamadas, abre el juego para un nuevo sub-segmento en la telefonía móvil: celulares que exceden el tamaño del rostro. ¿Logrará instalarse esta tendencia? Exploramos los antecedentes de una industria que, de Galaxy Note a esta parte, ha crecido en pulgadas en forma sostenida. Incluso Apple, un fabricante que parecía estar cómodo en las 4 pulgadas, estirará la talla de su smartphone estrella.

En el sitio PostPC, Alex Barredo publica un jugoso artículo que analiza el crecimiento en la talla de los smartphones, partiendo del año 2007 (ocasión en la que Steve Jobs presentó al mundo la primera edición de iPhone) llegando al mes de enero del año en curso. Con el foco puesto en más de 4 mil dispositivos ya lanzados al mercado, la tendencia reflejada es irrefutable: mientras que hace siete años los móviles inteligentes rondaban las 3 pulgadas, en 2014 se registra un promedio de 5 pulgadas. “No hay misterio -señala Barredo. Aquellos que siete años atrás eran monstruos, ahora son muy pequeños. Todas las sociedades están acostumbrándose a emplear las dos manos para usar sus smartphones, y el software está adaptándose también”. Según señala el informe el crecimiento ha visto una aceleración en los dos últimos años, especialmente: el paso de las 3 a las 4 pulgadas promedio demoró cinco años, mientras que el estiramiento hasta las 5 pulgadas sólo llevó dos. Siguiendo este enlace es posible acceder a las conclusiones completas del estudio en cuestión, con múltiples infografías que dan cuenta de la progresión.

Las noticias más frescas de la industria móvil hablan de un nuevo estiramiento. Tal como versa el título de este repaso, los teléfonos quieren ser más grandes que las phablets (smartphones que rozan las dimensiones de una tablet) y, con tal fin, comienzan a incluir pantallas superiores a las 7 pulgadas, una dimensión que resulta grotesca tratándose de un teléfono. Aquella sentencia no parece ser parte del pensamiento de Samsung, firma que lidera el segmento.

De los lungos el pionero

Cuando Samsung presentó en la edición 2011 de la feria IFA la primera versión de Galaxy Note, dispositivo pionero en el segmento de las phablets (sub-segmento sobre el cual hablo en extenso en esta nota de DattaMagazine), no fueron pocos los especialistas del sector que pusieron un manto de duda acerca de la viabilidad de un producto a medio camino entre un smartphone y una tablet. Un botón de muestra este enlace, un review publicado a poco del lanzamiento del dispositivo.

A pesar de los malos augurios, Note ganó los votos de expertos y también de usuarios de la mano de su pantalla de 5.3 pulgadas y gracias a la posibilidad de utilizar el equipo mediante un lápiz óptico. Samsung vendió 10 millones de unidades de la primera edición del producto, mientras que la tercera versión alcanzó aquella cifra en sólo dos semanas de disponibilidad en el mercado. El éxito es sostenido: se espera que Samsung lance este mismo año la cuarta versión de Note, un equipo que inauguró el aluvión de teléfonos con pantallas próximas a las 5 pulgadas. La gloria no fue sólo de Galaxy Note, sino de esta modalidad de dispositivos. En el recuento aparece un enorme caudal de celulares entre las 5 y las 5.5 pulgadas, una tendencia que avanza de la mano de dispositivos como HTC One Max y LG Pro 2 (ambos en las 5.9 pulgadas) y Lumia 1520 (6 pulgadas), Huawei Ascend Mate (6.1 pulgadas), entre otros, llegando al equipo que hasta hace poco fue el más grande en la industria de la telefonía móvil: Xperia Z Ultra de Sony, con un display de 6.4″. Tal como revela este video promocional, la phablet incluye un accesorio que facilita la funcionalidad “manos libres”, un paliativo para aquellos usuarios que consideren que 6.4 son demasiadas pulgadas para colocar junto al rostro al momento de realizar una llamada telefónica. En ocasión de aquel lanzamiento, desde Sony afirmaron que el segmento de smartphones con pantallas grandes es el que experimenta el crecimiento más pronunciado.

El líder sube la vara

Según hemos repasado anteriormente, Samsung inauguró el éxito de las phablets empujando a la industria móvil de las 3 pulgadas para sobrepasar las 5. Ahora, la firma surcoreana vocifera renovados planes para los teléfonos: que estos dispositivos crucen la frontera de las 7 pulgadas. ¿Hablamos de teléfonos que pueden ser utilizados como tablets; o de tablets que admiten gestionar llamadas ocasionalmente?

Más allá de la búsqueda de definiciones en el marco de una industria en perpetuo movimiento, vale decir que la noticia no se agota en un mero proyecto a futuro por parte de la surcoreana. De hecho, durante las primeras jornadas de junio Samsung presentó en Corea del Sur Galaxy W, un teléfono con pantalla de 7 pulgadas. Este comunicado será indescifrable para la mayoría sin el auxilio de un traductor, aunque al pie aparece una imagen que muestra elocuentemente cuán grande puede resultar este equipo al momento de realizar una clásica llamada de voz.

Veamos las especificaciones de Galaxy W. Su pantalla de 7 pulgadas cuenta con una resolución de 1280 x 720 píxeles, se potencia con un procesador de cuatro núcleos a 1.2GHz, dispone de 1.5GB de RAM, y ofrece 16GB para almacenamiento interno el cual puede expandirse hasta los 64GB con una tarjeta microSD. Agrega una cámara de 8 megapíxeles y una frontal de 2 megapíxeles, además de una batería de 3200mAh. Extrañamente, la última versión de Android (KitKat) brilla por su ausencia; el equipo corre con Android 4.3, versión también conocida como Jelly Bean. Como destacado, incluye conectividad LTE-A, evolución del 4G. Dos ítems que atañen particularmente a este repaso son sus dimensiones y peso: 191.8 x 99.6 x 8.8 milímetros y 245 gramos, respectivamente. A modo comparativo, Galaxy S5, smartphone que cuenta con una pantalla de 5.1 pulgadas, exhibe 142 x 72.5 x 8.1 milímetros y 145 gramos. De aquellas cifras nos interesa especialmente la altura: Galaxy W es casi 5 centímetros más alto que Galaxy S5. Visto así, no parece tanto.

Según reveló CNET, el equipo debuta en junio a un valor de 490 dólares exclusivamente en el mercado surcoreano. Esta disponibilidad acotada podría revelar que Samsung ha emprendido una suerte de prueba experimental de la mano de Galaxy W, un movimiento similar al realizado con Galaxy Round, un smartphone con pantalla curva sobre el cual hablamos en esta nota de DattaMagazine.

Uno que no fue anunciado, aunque sí rumoreado, es Galaxy Tab Pro 8.4 LTE el cual, de hacerse efectivo, estiraría al extremo las pulgadas de los dispositivos con capacidad para realizar y recibir llamadas. El sitio TK Tech News divulgó un video en el que puede verse este eventual nuevo producto de Samsung con un screen de 8.4 pulgadas el cual llegaría con una tarjeta SIM. Tal como se desprende de su denominación, el mismo contaría con conectividad LTE. Su aspecto sería similar a la versión WiFi del producto y, según señaló BGR, rondaría los 500 dólares siendo ofrecido por T-Mobile. Puestos a hablar de 8.4 pulgadas (la dimensión de la pantalla de las netbooks promedio) ya sería válido inclinarse por una de las opciones planteadas arriba: no sería un teléfono con las bondades de una tablet, sino una tablet que, en ciertas circunstancias, admitiría el uso propio de un teléfono.

El antes citado Alex Barredo se pregunta: ¿Qué es grande? Explora una posible respuesta: “Grande es un concepto totalmente subjetivo a los gustos de una persona, el tamaño de su mano, la cultura e incluso la moda”, sentencia. En simetría con Apple, Samsung ha demostrado su capacidad para instalar lo que más tarde se convierte en moda. Una industria que tendía hacia la miniaturización, ahora apuesta por equipos que no caben en un bolsillo. Oh paradoja, sigue siendo definida bajo los parámetros de la movilidad.

¿Samsung es el culpable de que iPhone ya no quepa en una mano?

Nació en 2007 con una pantalla de 3.5 pulgadas; su naturaleza táctil revolucionó el segmento y se convirtió en el pionero de los teléfonos inteligentes. La familia fue creciendo hasta alcanzar las 4 pulgadas en su versión 5S. Sin embargo aquella talla podría resultar pequeña en relación a lo que vendrá en 2014, año que podría ser el más nutritivo para el smartphone estrella de Apple. Los rumores (un mal necesario de la industria móvil) coinciden en que el universo iPhone verá la aparición de dos nuevas versiones, estirándose hasta las 5.5 pulgadas. Se espera que hacia fines de septiembre Apple eche luz sobre una primera versión de iPhone 6 con una pantalla de 4.7 pulgadas y que hacia fines de año lance al mercado un iPhone que encaja perfectamente en los márgenes de las phablets.

Según señaló el sitio BGR, desde la propia firma de Cupertino concluyeron en que los dispositivos móviles de hasta 4 pulgadas con un costo superior a los 300 dólares exhiben un período de contracción. Dicho en criollo: tal como es en la actualidad, iPhone se ha estancado. Siguiendo a aquella publicación, Apple ha caído en cuenta de que los consumidores desean algo que ellos no ofrecen: dispositivos más grandes y precios más escuetos. Las nuevas tallas del icónico smartphone llegarían para dar respuesta, al menos, a una de aquellas exigencias.